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Irene Martínez, Top Employers Institute
Irene Martínez, Top Employers Institute

Nuevas reglas del juego en el trabajo



Si hay un tema que está encima de la mesa en todas las organizaciones es, sin duda, diseñar –e implantar– un nuevo modelo de trabajo.  Y el que más preguntas suscita.   

Híbrido, flexible, personalizado, digital… todo eso lo tenemos claro. Pero miramos a nuestro alrededor, a las organizaciones, a las más punteras, para encontrar ideas que funcionen, iniciativas que nos inspiren, buenos resultados…

Para empezar, parece que estamos con el dilema de los porcentajes, ¿cuál es el porcentaje de tiempo en el que trabajar en remoto? Los datos nos indican que el 80% de las compañías certificadas como Top Employers en el mundo[1] ha definido una política de teletrabajo para sus empleados que clarifica este modelo de trabajo tras la emergencia de la pandemia. Y muestran que en el 21% de las Top Employers se puede trabajar en remoto entre el 80% y el 100% del tiempo. Y, si ampliamos la horquilla, comprobamos que en el 35% de ellas se puede trabajar en remoto más del 50% del tiempo, dependiendo habitualmente del puesto de trabajo que se ocupa.

No obstante, el debate sobre el número de días de trabajo en remoto está empezando a quedar obsoleto. Observando a las compañías Top Employers, detectamos que las más avanzadas están optando por un modelo de flexibilidad total. Flexibilidad significa personalización. El empleado elige. Más de la mitad de las Top Employers,en el mundo, sitúan el poder decisión en manos del empleado, y propician un alto grado de autonomía y flexibilidad porque son compañías basadas en una cultura de confianza y responsabilidad. Evidentemente, hay limitaciones o restricciones prácticas que impiden aplicar la flexibilidad total en determinados puestos de trabajo, pero en ese caso ofrecen alternativas para que los empleados tomen decisiones sobre cómo organizar su trabajo. Es un enfoque cultural, que supera ampliamente un modelo basado en porcentajes de tiempo de trabajo en remoto. Los resultados están siendo muy buenos. Nos indican las compañías que la satisfacción de los empleados es altísima, por encima del nueve sobre diez, y disminuyen llamativamente las jornadas reducidas. Ahora el foco se pone en comprobar si mejora el bienestar mental y emocional en el medio plazo.

Para que esta forma de trabajar funcione, hay que rediseñar los espacios de trabajo, tanto físicos como virtuales. Flexibilidad y colaboración son los conceptos que inspiran este nuevo entorno de trabajo. Flexibilidad en las nuevas oficinas en las que se puede elegir el espacio de trabajo que se necesita en cada momento, como salas de silencio para trabajar concentrados, salas para conectar, compartir, charlar informalmente, tomarse un respiro. Y, cómo no, salas para trabajar en equipo. Si flexibilidad es la primera clave de este nuevo entorno de trabajo, la segunda es el diseño para la colaboración. El diseño para optimizar y fomentar el trabajo colaborativo entre los empleados se plasma en el nuevo diseño del espacio de las instalaciones físicas y se extiende a los espacios virtuales, con el fin de facilitar a las personas que se conecten, compartan ideas y trabajen colaborativamente. Herramientas como Microsoft Teams, Google Suite, Slack, Trello, etc. ya forman parte de nuestra vida y están evolucionando con rapidez, avanzando hacia una experiencia más inmersiva, que sin duda llegará en los próximos años. Nueve de cada diez compañías Top Employers diseñan sus espacios de trabajo virtuales, pero también los físicos, para atender ambas necesidades, flexibilidad –personalización– y colaboración. Y las compañías nos dicen que el diseño elegido no es para nada definitivo, sino que está en constante evolución, porque las necesidades de los empleados van marcando el rumbo del diseño de los espacios de trabajo.

Y, necesariamente, en este nuevo entorno de trabajo han emergido de forma acelerada las iniciativas de desconexión digital. El 76% de las compañías certificadas como Top Employers disuaden explícitamente de extender la jornada laboral y lo refuerzan especialmente en el caso del trabajo en remoto. La mitad de ellas ya tienen políticas para desincentivar el uso del correo electrónico fuera del horario establecido por el empleado, una práctica al alza. Y la desconexión se extiende a las vacaciones, y un tercio de las Top Employers han implantado una política de “no molestar” durante las vacaciones y por supuesto, a todas las licencias retribuidas. Ya es frecuente el despliegue de avisos en forma de ventanas emergentes con una alerta cada vez que se está a punto de incumplir alguna de las reglas de desconexión. Que, por cierto, se configura como un derecho, no como una obligación. El objetivo es mejorar significativamente el bienestar de los empleados, ayudándoles a desconectar, liberando tiempo, tiempo personal, tiempo para vivir.

Esta reinvención del modelo de trabajo genera nuevos desafíos para aprovechar las ventajas de esta nueva manera de trabajar y, al mismo tiempo, limitar los riesgos que comporta.  En el World of Work Trends Report 2022 [2] de Top Employers Institute se ha llamado “Domar el ‘salvaje oeste’ del trabajo” y es una de las tres grandes tendencias con mayor impacto en el mundo del trabajo este año. Los responsables de Recursos Humanos estamos pilotando este cambio para conseguir un mundo del trabajo mejor.

[1] Fuente de los datos: resultados contrastados de la HR Best Practice Survey de Top Employers 2022, que recoge la información de más de 1.851 organizaciones en todo el mundo, en 123 países.

[2] Informe de tendencias del mundo del trabajo en 2022 de Top Employers Institute: conclusiones del análisis las prácticas de gestión de personas de 1.851 organizaciones certificadas como Top Employers en todo el mundo.